22 mar 2011

Desmitologización de la cultura escrita de David Olson


Olson. D. (1998). Desmitologización de la cultura escrita. En El mundo sobre el papel (pp. 21-39). Barcelona: Gedisa.


Lo desarrollado por Olson (1998) en este capítulo, establece una reflexión y una revisión respecto del estatus que detenta la escritura dentro de las sociedades alfabetizadas. Para esto, el autor propone seis creencias (mitos) —con  sus respectivas refutaciones—, que ponen en relieve la vinculación entre lenguaje, mente (pensamiento) y cultura. Hacia el final, Olson señala la importancia de una teoría que revele y explique con precisión todos vínculos que existen entre escritura y cognición, pues esto garantizaría una comprensión más holística y menos limitada del tema, además de ayudar a deshacerse de prejuicios sin base en relación a la cultura escrita.
                                                     
No resulta trivial la cita de Astle utilizada por Olson al iniciar el capítulo. Si bien la escritura puede ser vista como un arte útil que permite registrar acontecimientos significativos, lo que se le atribuye ha sido llevado a la exageración dentro de sociedades como la nuestra. Lo preocupante es que muchas de las razones o argumentos que han apoyado esta postura se han fundamento en “un modo selectivo de ver los acontecimientos que no sólo justifica las ventajas de los letrados, sino que además atribuye los defectos de la sociedad –y del mundo— a los iletrados” (Olson, p.22).  Sin embargo, y como bien lo señala Olson, esta posición ha comenzado a desintegrase. No se busca ahora que se mire con desconfianza la cultura escrita, sino que se le otorgue la posición real que se merece, pues de lo contrario se obtienen débiles políticas sociales y  débiles prácticas educativas (p. 23).
En observancia de lo anterior, el autor establece la existencia de seis suposiciones fuertemente arraigadas. La primera afirma que la escritura sería una mera transcripción del habla, mas lo que no se tiene en cuenta al aseverar esto, es que la escritura como tal no permite reproducir ciertos elementos paralingüísticos utilizados, ni menos la condiciones de producción del discurso que permiten llenar de sentido, significado y coherencia lo que se dice. La segunda sindicaría que la escritura es superior al habla,  al ser el habla algo impreciso y desordenado, mientras la escritura es vista como “un instrumento de precisión y poder” (p.24). Lo que se olvida es que, si bien la escritura permite dar un cierto orden o linealidad a nuestro pensamiento, ante todo es el discurso oral el que “precede y rodea la preparación, interpretación y análisis del discurso escrito.” (p.28). La tercera apunta a la superioridad tecnológica del sistema alfabético de escritura, puesto que el alfabeto permite representar de forma más precisa los sonidos del habla; sin embargo, esto resulta impreciso al observar casos concretos como el francés que tiene más de un signo para un mismo sonido, o lenguas como el chino que tiene muchos homófonos, resultando el alfabeto un instrumento limitado (p.29). La cuarta defiende la idea de que la escritura sería órgano del progreso social, al vincular directamente desarrollo industrial, crecimiento económico y liberación social con alfabetización. Todo esto se pone entredicho, primero, porque ha habido sociedades con bajas tasas de alfabetización que han tenido altos niveles de producción; segundo, porque la alfabetización se ha utilizado en algunos casos como instrumento de dominación o mantenimiento del orden social. La quinta postula que la cultura escrita es un instrumento de desarrollo cultural y científico, pero no considera que grandes civilizaciones como la griega evolucionaron a partir de una cultural oral que favorecía la dialéctica (p. 32), y que la escritura fue utilizada por un tema de preservación del legado cultural. La última, establece que la cultura escrita es un instrumento de desarrollo cognitivo, limitándose solo a dar validez al conocimiento que se obtiene de los libros, pero no toma en cuenta que el conocimiento se puede adquirir por otros medios, como el oral, o incluso de la observación y de la propia experiencia.

Si bien denota ser introductorio, el texto permite visualizar cómo la falta de criterio con la que se han hecho algunas aseveraciones en el transcurso del tiempo, puede tener gran injerencia  en la comprensión de ciertos acontecimientos actuales y las posteriores decisiones que se tomen al respecto—como el caso del aumento de las horas de lenguaje acá en Chile, sin modificar los planes de instrucción. A su vez, invita hacer más consciente la vinculación de una cultura escrita con los cambios sociales (desempleo, pobreza, progreso, etc), y a preguntarse cuánto ha influido el que seamos una cultura alfabetizada en el modo de observar nuestro entorno, de percibirnos, de pensar y relacionarnos con nuestra realidad.






2 comentarios:

Paula González Álvarez dijo...

Hola, Angie:

Me parece que el foco de lectura de tu ficha está muy claro y el resumen que haces de la discusión es muy bueno. Me gustaría, eso sí, que te extendieras un poco más en los vínculos que puedes hacer entre este texto, los demás textos del curso, la discusión en clases y lo que ocurre en la vida: lo que mencionas, tan de pasada, del aumento en las horas de Lenguaje me parece muy interesante y creo (pensando en tus intereses académicos) que puede ser un buen tema para desarrollar en tu trabajo de este ramo o que puede enriquecer tus concepciones acerca de la educación.
Otra cosa que puedes considerar: Olson dice que la escritura no se relaciona directamente con el desarrollo cognitivo, pero ¿qué pasa cuando decimos que hay ciertos conocimientos que se transmiten solo a través de ciertas formas de lenguaje? ¿Eso no sería desarrollo cognitivo? Piénsalo. ;)

Saludos, Pau.

Natalia dijo...

Ojo con algunas cositas de redacción, para irlas concientizando desde ya...
en más de alguna oportunidad, se utilizan palabras con un sentido "cercano" al que tienen, pero no exactamente el mismo. Por ejemplo,

"una teoría que revele y explique con precisión todas las dimensiones que existen entre escritura y cognición" ¿dimensiones?

"las atribuciones que se le han dado (a la escritura)" ¿te refieres más bien a "lo que se le atribuye? (dar atribuciones es dar "permisos", en rigor.

Por otro lado, también aparece un gerundillo por ahí que me hace doler el alma... ojo con los detalles.

A mí, a diferencia de la Paula, me gustaría ver más claro el lugar del texto de Olson en tu futuro ensayo. Saludos!